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Fitness: La era de los micro-estudios

Durante años, la industria fitness siguió una fórmula bastante clara: muchas máquinas, clases y metros cuadrados significaban más valor. Pero los usuarios están empezando a elegir de otra manera. En urbes como Ciudad de México han ganado presencia los estudios especializados en una sola disciplina, con grupos pequeños, horarios definidos y una experiencia mucho más personalizada. Ya no buscan competir por cantidad, sino por hacer muy bien una sola cosa.

El crecimiento de este modelo también representa una oportunidad de negocio sólida. Según estimaciones de IMARC Group, el mercado mexicano de estudios de Pilates y yoga, por ejemplo, alcanzó 2.4 mil millones de dólares en 2025 y podría llegar a 5.1 mil millones de dólares en 2034, con un crecimiento anual estimado de 8.61%. Definitivamente, no parece una moda pasajera.

Conexión emocional

Algunos se pueden preguntar: ¿Por qué pagar por un estudio especializado cuando algunas cadenas tradicionales te ofrecen cientos de máquinas?

La respuesta está en algo que las máquinas no pueden ofrecer por sí solas: conexión emocional y experiencias.

En un recinto pequeño, el instructor puede conocer al cliente, seguir su progreso y adaptar las clases en tiempo real. Los mismos grupos suelen coincidir semana tras semana y terminan formando una comunidad real. El ejercicio deja de ser solamente una actividad física obligatoria y comienza a formar parte de la rutina y la identidad de quienes asisten.

Los hábitos de los consumidores respaldan esta transformación por completo. La Health & Fitness Association encontró que el 61% de los consumidores encuestados en las principales áreas metropolitanas de Latinoamérica hace ejercicio varias veces por semana. Entre las principales motivaciones aparecen mejorar la salud general, apoyar el bienestar mental y aumentar la confianza personal.

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Esto abre una oportunidad gigante para los estudios especializados: el consumidor moderno no siempre busca únicamente entrenar duro, sino encontrar una actividad que disfrute genuinamente y que pueda mantener a largo plazo.

En este modelo, la música, la iluminación, el diseño, los instructores, las apps para reservar clases y la comunicación en redes sociales dejan de ser detalles secundarios. Todo forma parte de la misma experiencia que lleva al ser humano a la experiencia de la conexión emocional.

NotiPress/Fernando Quintana Evia